Instruye al niño en su camino
“Instruye al niño en su camino, y aun cuando fuere viejo no se apartará de él.” (Proverbios 22:6, RVR1960)
El pasado sábado 21 de febrero, los niños del cerro Achupallas concluyeron sus vacaciones de verano con una jornada marcada por la enseñanza en la Palabra de Dios y la comunión fraterna. Como Iglesia Luterana confesional de Chile, reconocemos que toda instrucción verdadera comienza y termina en Cristo, quien es el Camino, la Verdad y la Vida.
La mañana se abrió con la entonación de himnos luteranos, incluyendo partes de la liturgia del Servicio Divino (opción 1). Estos himnos no son meros cantos, sino confesiones de fe que ponen en boca de los pequeños la doctrina pura de la Iglesia, arraigándolos en la verdad del Evangelio.
Por la tarde, los niños participaron en un tiempo de juegos y dinámicas, donde se repitieron algunos de los himnos aprendidos. Aquellos que se animaron a cantar solos recibieron un alegre privilegio: lanzar bombas de agua al grupo contrario. Así, incluso en medio de la recreación, la Palabra estuvo presente, recordando que la vida cristiana abarca tanto la solemnidad del culto como la alegría de la comunidad.
Con gratitud confesamos que es Dios mismo quien nos concede la oportunidad de sembrar su Evangelio en corazones jóvenes. Muchos de estos niños provienen de hogares donde la fe no se práctica comúnmente, sin embargo, sus padres nos permiten que les enseñemos de Cristo. Esto es obra de la gracia divina, que abre puertas para que la semilla de la Palabra sea plantada, confiando en la promesa de que no volverá vacía.
Damos gracias al Señor por permitirnos ser instrumentos de su verdad, proclamando a Cristo crucificado y resucitado, único fundamento de la fe. Que Él mismo sostenga a estos pequeños en el camino, para que nunca se aparten de la confesión pura de su Nombre.
Postdata: [Rev. Kevin Orihuela] agradecer a mi amada esposa Valentina quien está conmigo apoyándome y ayudándome en las activadas que se realiza como proyecto, al profesor de música Aharon Avalos y la misionera Camila González quienes guiaron a los niños con los himnos y algunos juegos.






