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MI AMIGO EL HIMNARIO

La palabra de Cristo habite ricamente en ustedes. Instrúyanse y exhórtense unos a otros con toda sabiduría; canten al Señor salmos, himnos y cánticos espirituales, con gratitud de corazón. Colosenses 3:16 (RV)

 

“Mi amigo, el Himnario” fue una de las frases que aprendimos durante el Taller “La iglesia canta la fe” realizado en la Capilla de la Congregación “La Cruz de Cristo”, en la Florida, Santiago, los días 11 y 12 de noviembre. Esta expresión describe lo que significó este agradable momento de encuentro, comunión, reflexión y enseñanza, donde tuvimos la maravillosa oportunidad de profundizar en el conocimiento de la preciosa herencia litúrgica que tenemos, de cómo fue confeccionado el nuevo Himnario Luterano, su contenido y la importancia que tiene este valiosísimo recurso en nuestra vida cristiana que se mueve entre la Liturgia, Catequesis y las oraciones diarias en el hogar.

Un Tesoro heredado, “El Himnario Luterano”

Dentro de los temas abordados se expone como el pueblo de Dios canta la Palabra de Dios y en la iglesia Luterana Confesional no es distinto. Ella Recibe sus dones y le responde lo que él nos dice primero a través de su Palabra, en Salmos, himnos y cánticos espirituales. Otros de los temas tratados en este Taller fue la historia y uso del Himnario, la historicidad de algunos himnos, los Salmos como el primer himnario del pueblo de Dios y su uso en la Liturgia y en la vida cristiana, los cantos del Antiguo y Nuevo Testamento y la música como un don de Dios que sirve a su Palabra.

Bendición y Desafío

Cabe señalar que, durante este proceso de implementación del nuevo Himnario Luterano se pudo notar la típica tensión entre lo Antiguo y lo nuevo. La Iglesia venia de tener por mucho tiempo su propio himnario llamado “Himnario Cristiano de la IELCHI”. Luego de que gracias a Dios se finalizara la confección del nuevo Himnario Luterano, llegara a nuestro país y posteriormente a cada congregación, muchos veían con nostalgia y hasta resistencia dejar de usar lo Antiguo, viéndolo más como una carga que como una bendición. Sin embargo, el Taller nos condujo a valorar y abrazar el nuevo Himnario Luterano, al dimensionar todos los recursos, trabajo y esfuerzo que Dios guio para que este precioso tesoro llegue a nuestras manos como un hermoso instrumento para la adoración en nuestra iglesia y en nuestro hogar, donde nuestras voces se unen al canto que se extiende hasta la eternidad.

El Taller “La Iglesia canta la Fe”

Agradecemos a Dios por este Taller auspiciado por el Centro de Misericordia del Seminario Concordia el Reformador de la Republica Dominicana, por el pastor Sergio Fritzler, Director del Seminario de Concordia el Reformador, quien impartió el curso sobre el Himnario Luterano y por la congregación “La Cruz de Cristo” por su hospitalidad y Servicio. Y que Dios nos ayude frente a nuestras debilidades y que fortalezca nuestra confesión del Evangelio, que lo hagamos sin temor y con gozo, “Porque con el corazón se cree para alcanzar la justicia, pero con la boca se confiesa para alcanzar la salvación.” Romanos 10:10 (RVC)
 
 
 

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