Celebración del Día de la Madre Villa Independencia
Muchas mujeres hicieron el bien; Mas tú sobrepasas a todas. Engañosa es la gracia, y vana la hermosura; La mujer que teme a Jehová, ésa será alabada. Dadle del fruto de sus manos, Y alábenla en las puertas sus hechos. Proverbios 31:29-31
El jueves 7 de mayo, en la sede de Villa Independencia, lugar donde se reúnen semana a semana los adultos mayores del sector, tuvimos la dicha de celebrar de manera anticipada el Día de la Madre. Fue un encuentro marcado por la alegría comunitaria y, sobre todo, por la meditación en la Palabra de Dios que ilumina y da sentido a nuestras vidas.
En esta ocasión, leímos los hermosos versículos del libro de Proverbios 31:10-31, aquella sublime poesía que describe a la mujer virtuosa. La Escritura nos muestra allí no solo las cualidades de una madre diligente y amorosa, sino el retrato de la mujer que teme al Señor, cuya vida está fundamentada en la fe y en la obediencia a Dios.
Aprendimos juntos que el llamado divino es a reconocer y alabar a la mujer virtuosa, no por méritos humanos, sino porque en ella resplandece la gracia de Dios. La verdadera virtud no se mide por las obras externas, sino por el temor del Señor que habita en el corazón. Así, la madre cristiana es instrumento de bendición, reflejo del amor de Cristo y testimonio vivo de la fe que sostiene y edifica a la familia.
En este encuentro, la comunidad de adultos mayores no solo celebró con gratitud a las madres presentes, sino que también confesó con gozo que toda buena dádiva proviene de nuestro Dios. La mujer virtuosa es un regalo del Señor, y por ello la Iglesia se une en alabanza y acción de gracias, reconociendo que en Cristo hallamos el modelo perfecto de servicio, entrega y amor.
Posdata: Rev. Kevin Orihuela pastor misionero.



