Como Colegio Luterano este 01 de Junio cumplimos 21 años. Y en primer lugar queremos dar gracias a Dios por ello. Por eso nuestro lema es “celebrando la misericordia de Dios”. Nos basamos en el Salmo 145 donde se nos enseña que:

“Dios es lento para la ira y grande en misericordia.” (v. 8)

 

Recordamos que diaria y abundantemente Dios nos colma de bendiciones: comida, bebida, casa, hogar, familia, amigos y especialmente por contar con un hermoso y ordenado Colegio donde crecemos y aprendemos a vivir en fe y amor. Y por tantas otras cosas. Por esto el Señor es digno de recibir gracias y alabanzas.

Pero, también recordamos que tenemos un corazón egoísta y ciego que no quiere reconocer esto, y por lo tanto no agradecemos a Dios lo suficiente. Y que esto es una ofensa ante Él, pues no le damos el crédito que merece.

Lo bueno es que el Salmo nos enseña dos cosas muy importantes:

I. Que Dios cuando se enoja es como una tortuga: lento, paciente, sabio, no impulsivo ni vengativo. Que cuando somos desagradecidos por todas las cosas buenas que nos da, él no quiere simplemente terminar por castigarnos y condenarnos. Aunque ciertamente lo merecemos.

II. Por otro lado, y más importante es recordar que cuando Dios nos perdona es como un gran oso que nos abraza cariñosamente cubriendo nuestras maldades con su amor. Y esto quedó demostrado cuando envió a su Hijo Jesucristo a morir en la cruz, allí con los brazos abiertos sufrió el castigo por nuestras maldades y nos entregó su amor: su consuelo, su paz, su alegría, su perdón.

Hoy que cumplimos 21 años, y es oportuno agradecer y celebrar que tenemos un Dios lento para la ira y grande en misericordia.

Celebramos en gratitud a Dios porque tenemos un espacio físico en el cual los niños pueden escuchar la Palabra y recibir consuelo, puede crecer en paz amándose los unos a los otros al perdonarse. Aprender tantas cosas bellas y desarrollar sus dones para ponerlos al servicio de los demás.

Ciertamente somos dichosos y bienaventurados, y estamos felices por un año más de historia junto a Jesús. También por todas las personas que Él ha puesto en nuestro camino. Porque a pesar de nuestras diferencias, podemos convivir en armonía (y esto no se ve suele ver en otros lugares). Por cada uno de los funcionarios que diariamente transmiten no solo conocimiento a los alumnos sino

especialmente todo su amor. Por la alegría de cada niño que se manifiesta en sus bellas sonrisas pintando especialmente nuestros días grises.

“Los ojos de todos esperan en ti, y tú les das la comida a su tiempo,

Abres tu mano y llenas de bendición a todo ser viviente.” Salmo 145:15-16.

(Catecismo Menor, Oración de acción de gracias).

Con esta oración los luteranos reconocemos que todo lo bueno proviene de Dios y que su amor es grande y eterno.

¡Alabemos a Dios porque a pesar de nuestras miserias Él nos capacita para ser instrumentos de bien al servicio de los demás!

¡Feliz cumpleaños para todos los miembros de esta preciosa comunidad luterana! Esta también es una casa de misericordia. Dios nos conceda seguir creciendo en humildad, amor y servicio; y así también nos bendiga. Amén.

 

 

Capellán Pablo González

Viña del Mar, MMXIX