Ilustración de M.Lutero en su lecho de muerte

 

 

Un 18 de Febrero de 1546 falleció el Dr. Martín Lutero en Eisleben Alemania su ciudad natal, se encontraba allí sirviendo como mediador en una disputa entre los condes de Manfield. Rara vez, o probablemente jamás, Europa lloró tanto la muerte de uno de sus habitantes. Felipe Melanchton, el ilustre colega de Lutero en la facultad de Witenberg, anunció su muerte el día siguiente a los estudiantes con estas palabras:

¨ ¡Inmensa tristeza! Se ha ido el jinete y el carro de Israel. Fue él quien guió a la iglesia en la era reciente del mundo. No fue la lucidez humana la que descubrió la doctrina del perdón de los pecados y la fe en el Hijo de Dios, sino que es Dios el que le levantó ante nuestros ojos y el que ha revelado estas verdades por medio de él.

Conservemos, pues, como preciosa memoria de este hombre su doctrina en la misma forma en que él nos la entregó. Por lo tanto, vivamos más virtuosamente y permanezcamos alerta a las penosas aflicciones que seguramente sobrevendrán después de esta pérdida. ¡Te suplico, Hijo de Dios, oh Emmanuel, crucificado y resucitado por nosotros, que salves, conserves y protejas a Tu iglesia! ¨. (Citado en O. Thulin, Vida de Lutero, Filadelfia, 1966, P. 129.)

 

                                                                Feretro en casa de M.Lutero

 

                                                                 Mascara mortuaria de M.Lutero